Hagan juego

Si recordáis, hace un tiempo era inevitable navegar por internet sin ver tropecientos banners de casinos online, ya no te digo si te entraba un virus (usuarios de Window$). Yo creía que ese negocio estaba de capa caída, pero al enterarme de que el póquer a través de Internet, sin contar el resto de juegos de azar, mueve unos 2.000 millones de dólares al año y cuenta con un millón de aficionados al mes me he puesto a leer para ver qué saco en claro.

La conclusión que he sacado es que el “fenómeno” gira en torno a tres aspectos fundamentales:

1.- Los juegos de azar on line tienen una gran aceptación y generan un considerable volumen de negocio.

Comscore Media Metrix -que cuantifica el número de personas que usan Internet en Estados Unidos, tanto en los hogares, como en los lugares de trabajo o en la universidad- estima que de los 165 millones de visitas que se realizaron a la red en abril, más de 29,1 millones tenían como destino exclusivo las páginas de juegos.Así, en el año 2004, el 11,4% de los varones de entre 14 y 22 años reconocían apostar a las cartas, al menos una vez por semana.El 43,2% de los jugadores que apuestan semanalmente a las cartas era menor de 18 años.
La página Partypoker.com, propiedad de Partygaming y valorada en unos 9.000 millones de dólares, comenzó a cotizar en la Bolsa de Londres a finales de junio. El día de su estreno, sus acciones se revalorizaron un 11%. Según varias noticias publicadas en la prensa, el beneficio neto de la compañía se situó en 371 millones de dólares en 2004. Los ingresos alcanzaron los 601,6 millones de dólares. Y, durante el primer trimestre de 2005, el resultado de PartyGaming ascendía hasta 125 millones de dólares.

2.- Se ha abierto un debate sobre temas legales, de política pública y comercio electrónico.

Existe bastante preocupación sobre su legalidad, en especial, por tratarse de una forma de juego accesible para los adolescentes. Los sorteos de Internet y, también, el póquer se podrían convertir en una “obsesión de 24 horas”, además de dar pie a probar otros juegos de azar.Por un lado, los legisladores intentan poner fin a las web de juego online, aunque los juegos de azar forman parte de la vida cotidiana, con lo que limitar el juego en Internet no va a ser sencillo, entre otras cosas porque internet no entiende de fronteras: mientras el juego sea legal en alguna parte, será difícil prohibirlo, aunque sea ilegal en otro sitio.

Además, confluyen diversos intereses. Los estados, que dependen cada vez más de los ingresos de los casinos, apuestas y sorteos, no se muestran precisamente contentos con la competencia de Internet.

En cuanto a márketig y comercio electrónico, el juego encaja perfectamente. Tiene que ver con poner en contacto a diferentes personas, tarea que Internet hace de maravilla. Los costes operativos de un portal de juego en la red son ridículos en comparación con un casino tradicional, ya que no se necesitan locales, ni empleados, ni seguridad.El único inconveniente es la confianza: los usuarios tienen que estar convencidos de que no son engañados y resulta más difícil ofrecer esa confianza cuando los jugadores no se ven las caras. Este inconveniente se salva gracias al boca a boca: el juego ha aumentado entre los estudiantes de universidad y enseñanza secundaria, debido a las redes sociales en las que los amigos invitan a otros amigos. En el caso del póquer online, los mensajes se transmiten a través de correos electrónicos, weblogs, chats y mensajes instantáneos.

3.- Puede provocar problemas sociales en el futuro.

La mayor preocupación sobre el juego a través de Internet es que habrá una nueva generación de jugadores con problemas: cuando juegas en la red, es más sencillo transferir dinero y no sabes cuánto estás perdiendo. Preocupa que los chavales se estén empeñando y exprimiendo sus tarjetas de crédito en Internet.

En definitiva, que los adultos podrán apostar y jugarse los cuartos al tute, el póker, la brisca, el cinquillo on line o lo que les de la gana, no se pueden poner puertas al campo. Lo que sí sería conveniente es establecer medidas tecnológicas que dificulten o impidan el acceso de menores a estos portales de juego online, lo que no debe ser especialmente complicado, más si estos portales están perfectamente identificados.
Cedo gratuitamente esta línea de negocio a empresarios tecnológicos. Ya estoy viendo el lanzamiento del “Kidsoft AntiPoll”. Que me inviten a una caña ;p

Referencias:
Escalera de color en la red
El póquer prueba suerte en el parqué londinense
universiaKnowledge@Wharton

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